Una plaza porticada e inmensa del siglo XVII que ha sido escenario de coronaciones reales, corridas de toros, juicios de la Inquisición española y, hoy en día, sobre todo de turistas.
Construida a principios del siglo XVII bajo el reinado de Felipe III (cuya estatua ecuestre preside el centro de la plaza), la Plaza Mayor ha sido el escenario de siglos de vida pública española — mercados, ejecuciones, corridas de toros y proclamaciones reales. Las fachadas uniformes y simétricas, junto con los soportales que rodean la plaza, son el sello arquitectónico a tener en cuenta.
Simplemente pasear por ella, idealmente en distintos momentos del día — temprano por la mañana, cuando está casi vacía, tiene un carácter completamente distinto al de la tarde, cuando artistas callejeros y multitudes la llenan. La Casa de la Panadería, con su fachada pintada, es el edificio más llamativo de la plaza.
Los restaurantes situados directamente en la plaza tienen precios pensados para la vista y la afluencia de gente, no para la calidad — una norma casi universal en las grandes plazas turísticas de cualquier capital europea. Camina dos minutos hacia La Latina en su lugar; consulta nuestra guía de tapas.
Si visitas Madrid en diciembre, la Plaza Mayor acoge el principal mercado navideño de la ciudad — realmente merece la pena verlo aunque no compres nada.
Esta guía también está disponible en la versión original en inglés, con enlaces a más páginas relacionadas.